La Fundación Casaverde concluye con éxito la capacitación técnica en Neurodesarrollo Infantil en Malabo y Bata

La Fundación Casaverde consolida un hito clave en la atención a la discapacidad infantil en África Central con la culminación de la fase formativa del proyecto “Promovido el acceso de los niños y niñas con discapacidad a una educación inclusiva, integradora y de calidad en Guinea Ecuatorial”.
Esta iniciativa, liderada por FERE-CECA y financiada por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), ha permitido desplegar un intensivo programa de capacitación clínica especializada en Malabo y Bata. La formación ha dotado a médicos, personal de enfermería y otros profesionales sanitarios del sistema público de herramientas avanzadas para la detección temprana diagnóstico diferencial e intervención de trastornos del neurodesarrollo.
Un modelo de atención integral fruto del diagnóstico en terreno
Para dar respuesta a este reto, la formación se centró en dotar a un equipo multidisciplinar de la Dirección General de Salud Mental de herramientas para la evaluación, diagnóstico e intervención clínica de niños, niñas y adolescentes con discapacidad y trastornos del neurodesarrollo. Todo ello operando bajo un enfoque transversal de protección infantil, equidad de género y diversidad funcional, convirtiendo al sistema sanitario en un motor de inclusión social.
9 semanas de formación y 6 semanas recorriendo el país
Nuestros formadores, el neuropsicólogo y enfermero Salvador Parra y la neuropsicóloga Marina Navarro, con el respaldo del equipo multidisciplinar de la Fundación Casaverde, permanecieron en terreno durante 9 semanas de formación teórica y 6 semanas de seguimiento clínico tutorizado, desplazándose por las distintas provincias, tanto en la región insular como continental.
Desde hospitales generales y provinciales hasta centros de salud comunitarios en todas las capitales de provincia, el equipo acompañó a los profesionales locales en el abordaje directo de casos reales con las familias y los menores.
Un impacto real en la práctica clínica diaria
Más allá de la teoría, la formación práctica ha generado un cambio cualitativo visible en la atención sanitaria. La formadora Marina Navarro destaca la evolución y autonomía alcanzada por el personal capacitado:
«Noté mucha diferencia de los primeros días a los últimos. Al final trabajaban más fluidos, estaban más seguros y eran capaces de adaptar la consulta a la necesidad de cada familia, promoviendo la psicoeducación y priorizando intervenciones psicosociales sobre la medicación.»
Entre los principales logros del equipo local tras la capacitación se destacan:
- Involucración de la familia y el colegio: Sensibilización sobre la importancia de evitar el aislamiento de los menores e impulsar su escolarización y socialización.
- Organización y rigor clínico: Creación de registros propios adaptados y un alto interés por incorporar protocolos.
- Gestión eficiente: Adaptación de las agendas y seguimientos según las distancias geográficas que debían recorrer las familias.
- Coordinación red sanitaria: Colaboración entre centros (como el Hospital General, las Hermanas Hospitalarias o los centros provinciales) para garantizar el seguimiento de los casos más complejos
LOS SANITARIOS OPINAN SOBRE LA FORMACIÓN
Orgullosos del progreso y comprometidos para el futuro
El trabajo intenso ha dado frutos inmediatos. Al finalizar las sesiones, los profesionales sanitarios comenzaron a organizar sus consultas de forma autónoma y con una gran motivación.
En palabras de Marina: «Nos hemos sentido muy útiles al ver que realmente aplican lo aprendido. Estamos muy orgullosos de ellos porque valoran la oportunidad y se nota su gran determinación por aplicar las herramientas que les hemos facilitado».






