Tratamiento de la deglución

La deglución atípica o disfagia es la dificultad al tragar. Una persona que sufre este trastorno necesita más tiempo y esfuerzo para mover el alimento de la boca al estómago o pasará el alimento a las vías aéreas en lugar de continuar su recorrido. El problema puede aparecer en el contexto de una lesión en el sistema nervioso.

La disfagia puede ser orofaríngea si la dificultad para tragar se localiza antes del esófago o esofágica si se encuentra en su recorrido. Esta última suele estar provocada por daños neurológicos que debilitan los músculos de la garganta, consecuencia de enfermedades neurodegenerativas o lesiones cerebrales.

Técnicas y tratamiento para la disfagia

Antes de iniciar un tratamiento se deben determinar las características de los problemas de deglución: si se producen ante sólidos o líquidos, si son intermitentes o continuos, progresivos o estables y agudos o crónicos. La rehabilitación de la deglución se centra en minimizar el riesgo de aspiración mediante técnicas compensatorias posturales, maniobras deglutorias y modificaciones en la textura del alimento.

En pacientes cuya deglución atípica es consecuencia de un problema neurológico, el tratamiento se encaminará a mejorar el estado nutricional mediante estrategias compensadoras y terapéuticas. Otro tratamiento posible es la inyección de toxina botulínica para relajar el esófago.

Las estrategias compensadoras tratan de adaptar la dieta a las circunstancias del paciente, cambiando la consistencia de los alimentos y líquidos. Tras ello, se aplican maniobras posturales para reducir el riesgo de aspiración mientras se produce la deglución.

Las estrategias terapéuticas pretenden mejorar aquellos aspectos de la deglución que se encuentran bajo control voluntario. Requieren colaboración por parte del paciente y están dirigidas por un logopeda especialista en disfagia, el cual diseña un plan adecuado a las necesidades de cada caso. En este tipo de estrategias se incluyen las maniobras deglutorias y los ejercicios del control motor. Ambos están encaminados a mejorar la seguridad de la deglución, así como mejorar la fuerza y la movilidad de las estructuras implicadas.

Para tratar la disfagia orofaríngea se puede utilizar la estimulación eléctrica externa en la cara anterior del cuello. Este tratamiento consiste en que el sistema transmite pequeñas corrientes eléctricas que estimulan a los músculos que permiten el acto reflejo de tragar. La electroestimulación se ve complementada con una terapia de rehabilitación con la que el paciente puede volver a educar sus músculos. Gracias a ella, la persona afectada trabaja posiciones, maniobras y ejercicios que reentrenan el mecanismo de deglución.

En Casaverde te ofrecemos una solución a medida para tratar la deglución atípica junto con nuestros servicios, como el tratamiento del vértigo o la rehabilitación tras una lesión medular.



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