Grupo Casaverde

Centro de daño cerebral sobrevenido

PROBLEMÁTICA
Aspectos clínicos

Unas 100.000 personas al año sufren un daño cerebral sobrevenido (DCS) en nuestro país. La variedad de patologías responsables de DCS, especialmente los de origen postraumático y vascular, ha ocasionado un aumento de esta patología en nuestro país, donde constituye un importante problema sociosanitario.

            La labor desarrollada en los hospitales durante las primeras horas posteriores al DCS , gracias en parte a técnicas avanzadas de monitorización del funcionamiento cerebral, consigue que sobreviva un gran número de pacientes críticos.

            Cuando ya no está en riesgo la vida del afectado por DCS, aparece la necesidad de dar continuidad a la actuación terapéutica iniciada a nivel hospitalario de forma inmediata. Tanto es así, que existe evidencia de que cuanto menos se demore el inicio del proceso de rehabilitación, mayor es el potencial de recuperación del paciente.

            Por tanto, el DCS constituye uno de los mayores desafíos de coordinación entre los ámbitos sanitario y social, que debe orientarse a articular estrategias preventivas y asistenciales, así como a garantizar la calidad de vida e igualdad de oportunidades de las personas afectadas y sus familias.

El daño cerebral sobrevenido no sólo afecta al lesionado sino a todo su entorno, y de forma abrupta e inmediata, a la unidad familiar de la que forma parte. La adaptación del paciente y su entorno a la nueva situación, conlleva una redefinición de los roles familiares y sociales que había desempeñado cada uno de los miembros hasta el momento de la lesión.

            Las secuelas del DCS requieren una  rehabilitación multidisciplinar, coordinada, intensiva y especializada que se puede prolongar toda una vida.

            La evaluación de las consecuencias del DCS precede al establecimiento de los programas de rehabilitación cuyo objetivo fundamental es compensar las limitaciones  actuales, potenciar las habilidades conservadas y facilitar la adaptación psicosocial posterior.